Al hablar de calidad de las preguntas estamos destacando en realidad el tipo de respuestas esperadas por parte del entrevistado; es decir, si la necesidad es recabar información amplia que nos permita el conocimiento de la persona y sus aflicciones, las preguntas deberán encaminarse a respuestas abiertas.
Las entrevistas pueden ser estructuradas, semiestructuradas o libres de acuerdo a los requerimientos del profesional (necesidad de respuestas específicas, determinación de sintomatología, atención a factores psicosociales y emocionales, tiempo de entrevista y comodidad del paciente y el terapeuta).
Finalmente, con respecto a la finalidad de las entrevistas en Psicología Clínica, éstas se hallarán encaminadas al establecimiento de un diagnóstico, a la evaluación de funciones mentales, al conocimiento de características superficiales y profundas de una persona y, en ocasiones, a resolver las dudas del sujeto que ha acudido a consulta sobre diversos aspectos cuya resolución favorece a la tranquilidad y desarrollo personal del paciente o cliente.
Hoy en día, se evidencia un auge de lo tecnológico en las entrevistas, la aplicación de reactivos psicológicos, e incluso, las intervenciones psicoterapéuticas. Ya existe la posibilidad de llevar a cabo una labor virtual, ya sea por medio de videocámaras web, chats, plataformas online, contenido multimedia, etc.
